El ex vicepresidente y candidato presidencial Atiku Abubakar criticó al gobierno nigeriano por reclamar la recuperación económica mientras citó el empeoramiento de las condiciones de vida y un sector manufacturero en dificultades. Señaló que cientos de empresas manufactureras han cerrado o están operando bajo severa angustia, con fabricantes que acumulan cantidades significativas de bienes no vendidos debido a la reducción del gasto del consumidor. Atiku atribuyó esta crisis a factores como la electricidad poco confiable, los altos costos de energía y un entorno económico hostil para la producción y la inversión. Desafió el enfoque del gobierno en indicadores macroeconómicos como el crecimiento del PIB y las tasas de deuda, argumentando que estas métricas no se traducen en mejores medios de vida para los ciudadanos comunes. Varias compañías multinacionales han salido o reducido sus operaciones en Nigeria, lo que aumenta las preocupaciones sobre el estado de la economía.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta críticas de una prominente figura de la oposición contra la narrativa económica del gobierno en el poder, destacando las disparidades entre las afirmaciones oficiales y las realidades a nivel de tierra.





