El 1 de agosto de 2026, durante las primeras horas del sábado, se produjo un ataque con coche bomba contra la sede del departamento de policía en Cúcuta, Colombia, que resultó en ocho policías heridos, tres civiles heridos y la muerte de un perro policía. El ataque involucró explosivos, disparos y causó que parte de la instalación se incendiara. El gobierno regional ofreció una recompensa de hasta $ 100 millones por información que condujera a la detención de los autores. Ningún grupo ha sido vinculado oficialmente al ataque todavía. El presidente electo Abelardo de la Espriella condenó el ataque como terrorismo cobarde y expresó su solidaridad con las víctimas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el ataque como "terrorismo cobarde" y hace hincapié en la condena del presidente electo, utilizando un lenguaje fuerte contra el terrorismo.




