Un médico búlgaro de 90 años llamado Kiril Apostolov continúa sirviendo a sus pacientes rurales a diario, escalando colinas con su maletín médico a pesar de su avanzada edad. Su dedicación refleja un problema más amplio en Bulgaria, donde muchos médicos, especialmente en áreas remotas, permanecen en la práctica mucho más allá de la jubilación debido a una grave falta de profesionales más jóvenes. Según Eurostat, el 54.5% de los médicos en Bulgaria tenían 55 años o más en 2023, el porcentaje más alto en la Unión Europea. El país también enfrenta desafíos como la baja esperanza de vida y las altas tasas de mortalidad prevenibles, vinculadas a la insuficiencia de personal de atención médica. Apostolov, que tiene más de 1,500 pacientes, expresa su preocupación de que los médicos jóvenes no estén dispuestos a ocupar puestos en comunidades rurales debido a las pobres oportunidades de carrera.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una descripción factual de la crisis de la sanidad rural en Bulgaria sin inclinación ideológica manifiesta y pone de relieve cuestiones sistémicas como el envejecimiento de la población de médicos y la falta de inversión en la infraestructura de la sanidad rural, que son cuestiones de política pública más que de debate partidista. S




