El jefe del ejército de Pakistán, Asim Munir, ha sido asignado a un nuevo papel en un comité gubernamental encargado de abordar la población en rápido crecimiento del país. Esta decisión se produce en medio de múltiples crisis, incluidos los desafíos de seguridad en Balochistán, las tensiones en la frontera afgana y los disturbios en la Cachemira ocupada por Pakistán. Con una población proyectada para alcanzar el cuarto lugar a nivel mundial para 2030, el gobierno considera que este es un tema crítico que requiere una acción urgente. La asignación ha generado críticas y burlas en las redes sociales, y algunos cuestionan la conveniencia de involucrar a un líder militar en los esfuerzos de control de la población. El gobierno tiene como objetivo abordar factores como el acceso limitado a la anticoncepción a través de medidas políticas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación de manera objetiva, destacando tanto las preocupaciones del gobierno sobre el crecimiento de la población como la reacción pública a la asignación de esta tarea al jefe del ejército.






