La Arzobispo de Canterbury Sarah Mullally visitó sitios históricos en Ghana relacionados con el comercio de esclavos transatlántico, incluido el Castillo de Cape Coast, donde los esclavos africanos fueron retenidos antes de ser transportados a las Américas. Durante la visita, expresó "lamentación" por la participación histórica de la Iglesia de Inglaterra en la esclavitud y reafirmó su compromiso con un fondo de 100 millones de libras esterlinas destinado a apoyar a las comunidades afectadas. La visita fue parte de una gira de 10 días más amplia por Ghana y Camerún, que incluyó reuniones con líderes locales, iniciativas religiosas y relacionadas con el patrimonio cultural y el desarrollo comunitario. El viaje coincide con los esfuerzos de Ghana para promover la justicia reparadora y la reconexión con las raíces africanas a través de programas como el Año del Retorno. La visita de Mullally sigue a una disculpa formal de su predecesor, Justin Welby, por el papel de la iglesia en el comercio de esclavos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la participación histórica de la Iglesia de Inglaterra en la esclavitud como un fracaso moral y enfatiza el compromiso continuo con la justicia reparativa, alineándose con las narrativas progresistas sobre la responsabilidad histórica.





