Los colonos israelíes, que suman al menos 3.200, irrumpieron el jueves en el complejo de la mezquita Al Aqsa en la Jerusalén Oriental ocupada, acompañados por la policía israelí. El ultranacionalista ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, participó en la incursión. Dos palestinos murieron mientras intentaban apagar los incendios iniciados por los colonos en tierras agrícolas palestinas. Ocho naciones árabes e islámicas, incluidos los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Turquía, condenaron las acciones como "provocativas" e "inaceptables", calificándolas de violaciones del derecho internacional y amenazas a la paz. Estas naciones instaron a Israel a eliminar las restricciones de acceso a la Ciudad Vieja de Jerusalén y enfatizaron que Israel no tiene soberanía sobre los sitios sagrados musulmanes y cristianos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las incursiones israelíes en la mezquita de Al Aqsa como provocativas e ilegales, enfatizando la condena de las naciones árabes e islámicas.




