Google dio a conocer nuevos teléfonos inteligentes Pixel equipados con capacidades de inteligencia artificial incremental durante un evento reciente en Nueva York, destacando su integración del modelo Gemini AI en sus ofertas de hardware. Rick Osterloh, que supervisa la división de hardware de Google, enfatizó que estos dispositivos representan un salto significativo en términos de funcionalidad de IA. Los describió como un "cambiador de juego", sugiriendo que ofrecen asistencia proactiva en múltiples aplicaciones a través del sistema Gemini. Sin embargo, los ejemplos prácticos presentados no parecían coincidir con las ambiciosas promesas hechas con respecto al potencial transformador de esta tecnología.
El evento subrayó la brecha entre las altas expectativas establecidas por compañías como Google y la realidad actual de la implementación de IA. Mientras Osterloh mostró características como la composición automática de correos electrónicos y la reserva de mesas en restaurantes a través de interacciones de chat, estas funciones parecían más evolutivas que revolucionarias. El impacto en el mundo real de estas mejoras de IA aún está por verse, especialmente a medida que competidores como Apple preparan sus propios avances de IA. A pesar de estar significativamente detrás de Apple en el mercado de teléfonos inteligentes, Google parece tener una ventaja en innovación de software.
Apple se enfrentó a desafíos considerables para integrar la IA en sus productos, retrasando el lanzamiento de una nueva versión de Siri hasta finales de este año. Para superar estos obstáculos, Apple ha formado una asociación con Google, utilizando Gemini como la base para sus próximas actualizaciones de IA.
Estos dispositivos están diseñados para proporcionar a los usuarios ayuda proactiva en varias aplicaciones, aprovechando el poder de Gemini para agilizar las tareas y mejorar la eficiencia. Los esfuerzos de Google para competir con Apple se extienden más allá de las mejoras de software. La compañía ha aumentado los precios de sus nuevos modelos Pixel, lo que refleja tendencias más amplias de la industria hacia mayores costos asociados con componentes avanzados como chips de memoria. El Pixel 11 estándar comienza en € 899, mientras que el Pixel 10 comienza en € 799, ambos mostrando aumentos en comparación con los modelos anteriores.
Estos aumentos de precios sugieren que los futuros modelos de iPhone podrían seguir estrategias de precios similares, particularmente dados los recientes ajustes de Apple para otros productos como Macs e iPads. Mientras que Google tiene menos del dos por ciento del mercado global de teléfonos inteligentes según datos de Statcounter, mantiene posiciones más fuertes en regiones específicas como Alemania y Japón. Sin embargo, el desafío sigue siendo sustancial ya que Apple continúa dominando con más del treinta por ciento de la cuota de mercado a nivel mundial. A medida que ambas compañías avanzan con sus respectivas iniciativas de IA, los próximos meses revelarán qué tan efectivamente cada una puede traducir la promesa tecnológica en beneficios tangibles para los consumidores.
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