Andy Burnham, el líder laborista, está considerando una propuesta radical para tomar el control de las compañías de agua de Inglaterra sin una costosa nacionalización. El plan, respaldado por la Good Growth Foundation (GGF) y los parlamentarios, implica transformar las compañías de agua en cooperativas propiedad de los clientes a través de un proceso llamado "mutualización". Este enfoque tiene como objetivo evitar los altos costos de la nacionalización financiada por los contribuyentes al tiempo que garantiza la supervisión pública. La propuesta incluye reducir el umbral para colocar a las compañías en dificultades bajo un Régimen de Administración Especial (SAR) e introducir un mecanismo de "rescate" similar a las reformas del sector bancario posteriores a 2008. Las compañías que salgan de SAR tendrían que convertirse en cooperativas sin fines de lucro, y se aplicaría una regulación más estricta sobre los salarios y dividendos de los ejecutivos en todo el sector.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la propuesta como una alternativa progresiva a la privatización y la nacionalización, enfatizando el control público y los modelos sin fines de lucro.





