Un fósil recientemente descubierto de un antiguo insecto del oeste de Texas proporciona información sobre cómo los primeros insectos pasaron de la vida acuática a la terrestre. El fósil, fechado hace alrededor de 324 millones de años, pertenece a una especie llamada Chosha praecursor, que exhibe características acuáticas y similares a los insectos. A diferencia de los insectos modernos con seis patas, esta criatura prehistórica tenía extremidades adicionales en su abdomen, algunas parecidas a paletas para nadar. Los investigadores sugieren que la transición del agua a la tierra fue un proceso gradual, que implica una fase semi-aquática. El estudio, dirigido por científicos de China y el Reino Unido, destaca esta forma de transición y llena un vacío significativo en el registro fósil de los primeros insectos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza un descubrimiento científico relacionado con la biología evolutiva y no involucra a figuras políticas, políticas o temas polémicos.



