Ana Gomes, eurodiputada portuguesa, criticó la falta de interés mostrado por las autoridades portuguesas hacia la información divulgada por el hacker Rui Pinto. Expresó su conmoción de que, a pesar del claro interés público en los datos que reveló, no se hicieran esfuerzos por contactarlo o buscar su cooperación. En contraste, señaló que otros países europeos valoraban la información y se involucraron con Pinto. Gomes argumentó que Pinto estaba siendo tratado como un criminal común, mientras que las autoridades judiciales portuguesas actuaron a petición del fondo de inversión Doyen, que no paga impuestos en Portugal.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo enmarca la situación como un fracaso de las autoridades portuguesas para actuar en el interés público, criticando su enfoque como demasiado punitivo hacia Rui Pinto y favoreciendo los intereses privados sobre la transparencia.





