Durante una reunión tradicional de motociclistas en Korčula, un rico premio de tombola de una motocicleta Yamaha Fazer 600 fue ganado por Anđelko Grmana de Duga Reša. En lugar de quedarse con el premio, decidió donarlo a alguien en Omiš que lo había perdido todo en un destructivo incendio de verano. La decisión fue inspirada por sus recuerdos de los residentes de Omiš que quedaron sin hogar y sin sus pertenencias. Anđelko enfatizó que la motocicleta debería servir como ayuda y un nuevo comienzo para alguien necesitado. Petar Đonlić del club 'Omiški Gusari' identificará al destinatario de la donación.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el acto de donar la motocicleta como un gesto moralmente encomiable de solidaridad y compasión, enfatizando el aspecto humanitario sobre el beneficio personal.




