El Instituto de Salud Pública ha detectado amoníaco en el agua subterránea cerca del vertedero durante años, lo que indica un impacto humano en la calidad del agua. Si bien el agua no se utiliza para beber, se utiliza en la agricultura para los cultivos vendidos en los mercados locales. Tanto el Centro de Gestión de Residuos de Kaštijun como el Instituto de Salud Pública afirman que las mediciones no han excedido los límites legales. Sin embargo, los residentes continúan quejándose de olores desagradables, que se atribuyen en gran medida a los residuos alimentarios del turismo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada de la cuestión, citando a múltiples partes interesadas, incluidos residentes, autoridades de salud y funcionarios locales. No favorece a ningún lado en particular, sino que destaca los problemas en curso con la gestión de residuos y la falta de soluciones efectivas.






