El gobierno indio y el líder de la oposición Rahul Gandhi se involucraron en un acalorado intercambio sobre las acusaciones de brutalidad policial durante una protesta estudiantil en Delhi el 20 de julio. Gandhi acusó al ministro del Interior, Amit Shah, de ordenar el uso de pistolas de perdigones contra los manifestantes, mientras que el gobierno negó que se dispararan balas, afirmando que solo se usó gas lacrimógeno. La disputa ocurrió durante la aprobación de un nuevo proyecto de ley destinado a imponer sanciones más estrictas por filtraciones de exámenes. Cinco personas afirmaron que fueron heridas por perdigones durante la protesta, aunque el gobierno insiste en que no hubo disparos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados de la disputa entre el gobierno y Rahul Gandhi sin favorecer abiertamente a uno sobre el otro.





