El intelectual estadounidense Mark Lilla discute el declive de la democracia estadounidense, argumentando que el supuesto fundamental de respeto a las normas básicas de civilidad y moralidad en la política se ha derrumbado, ejemplificado por Donald Trump. Reflexiona sobre las implicaciones de este colapso para el sistema estadounidense y el Occidente más amplio, señalando que la crisis actual puede señalar un momento para el humor checo. Lilla sugiere que el proyecto estadounidense iniciado en 1776 ya no existe en su forma original, atribuyendo esto a la erosión de valores constitucionales no escritos como la civilidad, la racionalidad y la separación de la vida personal de la función política.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo presenta una perspectiva crítica sobre el estado de la democracia estadounidense, haciendo hincapié en la erosión de las normas morales y civiles, y atribuye este declive a figuras como Donald Trump.





