Una periodista estadounidense, Lindsey Snell, alega que Mohammed Qanatri, encargado de asuntos de Siria en los EE.UU., jugó un papel en su secuestro en 2016 mientras informaba en Alepo. Según Snell, quien fue retenido por el grupo terrorista suní Jabhat al-Nusra, Qanatri, miembro del grupo, la escoltó a sitios militares y accedió a una entrevista enmascarada donde expresó su apoyo a los atentados suicidas y afirmó que aceptar el apoyo estadounidense era "estúpido". Días después, los militantes de Nusra la trasladaron a una prisión. Más tarde, Snell se enteró de que Qanatri había sido nombrada diplomática de Siria en los EE.UU. Criticó su supuesta reforma, comparándola con la transformación del presidente sirio Ahmed al-Sharaa. El artículo también menciona la implementación del régimen sirio de una legislación vaga para reprimir la disidencia.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el régimen sirio y sus funcionarios en una luz negativa, retratándolos como autoritarios y opresivos.




