American Airlines canceló más de 2.500 vuelos en los Estados Unidos debido a un problema técnico que afectó sus operaciones en múltiples aeropuertos durante al menos 30 minutos. La aerolínea informó un problema de conectividad con algunos sistemas y suspendió temporalmente los vuelos mientras los equipos trabajaban para resolver el problema. La interrupción ocurrió durante una tormenta inusualmente fuerte que se movía a través del noreste de los Estados Unidos, impactando en aeropuertos importantes como los de Nueva York y Newark Liberty. Además, las tormentas severas causaron cancelaciones de vuelos en ciudades como Washington DC y Baltimore. Por separado, las autoridades de inmigración de los Estados Unidos bajo la administración Trump comenzaron a detener a ciudadanos extranjeros con visas vencidas, incluidos los cónyuges de ciudadanos estadounidenses, en los aeropuertos. Esto expande el alcance de las deportaciones, con agentes realizando arrestos discretamente o siendo grabados por los pasajeros.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto una interrupción técnica en American Airlines como una expansión de las políticas de aplicación de la inmigración.




