Rachael Bews, una directora ejecutiva de una agencia de marketing con sede en Escocia llamada Nu Coton, se le negó la entrada a un curso de negocios de Amazon debido a preocupaciones de salud y seguridad. El curso consistió en visitar el gran centro de cumplimiento de Amazon en Dunfermline, que emplea a más de 1.200 personas. Bews tenía la intención de amamantar a su hija de cinco meses, Sophia, durante el evento, pero se le informó que los niños menores de seis años no podían estar presentes en el lugar. A pesar de ofrecer arreglos alternativos, como usar una sala de reuniones cercana para su esposo e hijo, Amazon declaró que la lactancia materna en el lugar no era factible. Bews expresó su decepción y frustración en LinkedIn, destacando la falta de alojamientos para madres lactantes. Amazon se ofreció a cubrir sus gastos de viaje y sugirió un programa alternativo en Manchester.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación de manera neutral, centrándose en las preocupaciones logísticas y de salud y seguridad planteadas por Amazon sin criticar ni elogiar abiertamente a ninguna de las partes.



