Las nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugieren que hasta el 45% del riesgo de demencia podría prevenirse o retrasarse al abordar factores modificables como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la falta de ejercicio, la diabetes y la presión arterial alta. Las directrices enfatizan los cambios en el estilo de vida, como una dieta saludable, la actividad física, el compromiso mental y la reducción de la exposición a la contaminación del aire.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la investigación médica y las directrices de la OMS, centrándose en las estrategias de prevención de la salud en lugar de en cuestiones políticas.


