El Sistema de Entrada/Salida (EES), un sistema de control fronterizo biométrico implementado por 25 países de la UE y cuatro estados Schengen no pertenecientes a la UE, ha provocado retrasos significativos y largas colas en aeropuertos y puertos de ferry en toda Europa. Estos problemas han afectado a los turistas, especialmente a los viajeros de edad avanzada cuyas huellas dactilares desvanecidas causan fallas de reconocimiento. Algunos viajeros informan que tienen que volver a registrarse varias veces debido a la pérdida de datos, lo que lleva a períodos de espera prolongados. El sistema requiere datos biométricos como huellas dactilares y escaneos faciales para adultos y niños de 12 años o más, mientras que los menores de 12 años están exentos. El Reino Unido, ahora fuera de la UE, sigue sujeto a estos controles para la mayoría de los titulares de pasaportes. Los informes indican que algunos aeropuertos ofrecen quioscos alternativos para el registro, pero muchos viajeros experimentan fallas repetidas y largas esperas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información factual sobre los retos técnicos y las cuestiones operativas del sistema EES sin criticar ni elogiar abiertamente la aplicación del sistema.






