El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, ordenó la introducción de la pena de muerte para los piromanos después de una serie de incendios forestales mortales que mataron a 12 personas e hirieron a otras 54 en la región noreste. Los incendios, alimentados por una ola de calor excepcional, ocurrieron simultáneamente en múltiples provincias, lo que llevó al presidente a declarar tres días de luto nacional y anunciar compensación y viviendas alternativas para las víctimas. El cambio legal propuesto reemplazaría la actual pena máxima de 30 años de prisión por incendios forestales deliberados con la pena capital, aunque la pena de muerte ha sido suspendida efectivamente desde 1993. El presidente dio al ministro de Justicia hasta el 15 de septiembre para implementar el cambio, enfatizando la estricta aplicación de la ley.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la decisión del presidente de reintroducir la pena de muerte por incendio provocado de manera objetiva, sin elogiar ni condenar abiertamente la política.





