El gobierno argentino planea aumentar el salario mínimo a $ 1.070.000 bruto por mes a partir de agosto de 2026, lo que equivaldría a aproximadamente $ 860.000 netos según cálculos oficiales. El objetivo es aumentar los salarios más bajos, potencialmente aumentando las contribuciones al sistema de pensiones. Sin embargo, los economistas advierten que el impacto en las pensiones será limitado porque la principal cuestión no es solo cuánto ganan los trabajadores, sino cuántos tienen empleo formal y contribuyen al sistema. Actualmente, el empleo formal privado continúa disminuyendo. La medida se aplicaría a los trabajadores rurales, pero excluye a los que trabajan en hogares privados. Los funcionarios afirman que la política no desencadenará la inflación y afectará principalmente a los rangos salariales más bajos en algunos acuerdos colectivos. Los datos muestran una variación significativa en los salarios entre sectores, con algunas categorías que ya superan el $ 1 millón, mientras que otras permanecen por debajo de este umbral de construcción.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto la propuesta del gobierno como las críticas de los expertos sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.




