El ejército de Myanmar ha recuperado el control de varias ciudades en el estado de Chin, incluido Falam, que anteriormente estaba en manos de las fuerzas rebeldes. El ejército lanzó una ofensiva de seis meses contra los rebeldes, que involucró cientos de ataques aéreos y un asalto terrestre de alrededor de 1,000 soldados. La captura de Falam fue estratégicamente significativa debido a su aeropuerto y proximidad a la frontera con la India. Los líderes rebeldes reconocieron la dificultad de mantener el territorio con el tiempo, enfatizando la necesidad de recursos y protección civil. El resurgimiento del ejército se atribuye al aumento del número de tropas por el servicio militar obligatorio, las intensificadas campañas aéreas y el apoyo de China, que ha negociado alto el fuego con algunos grupos étnicos mientras limita el acceso a armas a otros.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado tanto de los avances del ejército como de las perspectivas de los rebeldes, citando múltiples puntos de vista sin favorecer abiertamente a ninguno de los lados.





