En la comunidad hasídica de Satmar de Brooklyn, algunos miembros están navegando los desafíos planteados por las tecnologías emergentes de IA como ChatGPT, que ofrecen respuestas instantáneas a preguntas religiosas y personales. Mientras que algunos ven estas herramientas como amenazas a la autoridad y prácticas religiosas tradicionales, otros las ven como oportunidades para la educación o formas de mantener las normas culturales. Organizaciones sin fines de lucro como el Grupo de Concienciación Tecnológica (TAG) ayudan a los judíos religiosos a configurar dispositivos para alinearse con sus creencias, como filtrar contenido o restringir el acceso a asistentes de IA. Mientras tanto, grupos más abiertos, como los asociados con el movimiento Chabad-Lubavitch, están desarrollando sus propias aplicaciones de IA. Existen tensiones similares en varias religiones, con chatbots de IA que ofrecen orientación espiritual, como un 'Jesús AI' para cristianos o un chatbot islámico para musulmanes.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas, algunos grupos jasídicos ven la IA como una amenaza para las tradiciones religiosas, mientras que otros la adoptan como una herramienta para mantener los valores culturales.




