Un experto en tecnología destaca las preocupaciones de que la inteligencia artificial (IA) está contribuyendo a las altas tasas de desempleo juvenil en Nueva Zelanda, afectando particularmente a los recién graduados que luchan por encontrar trabajo. La discusión incluye perspectivas de individuos en la calle en Wellington, algunos de los cuales expresan temores sobre la IA que reemplaza sus trabajos, mientras que otros permanecen despreocupados. Un nuevo informe de la Comisión de Derechos Humanos de Nueva Zelanda critica el enfoque actual del país para la regulación de la IA, argumentando que carece de un fundamento en los derechos humanos y no considera impactos sociales más amplios más allá de la reducción de costos y la eficiencia. El informe recomienda establecer una estrategia de infraestructura de IA global basada en principios de derechos humanos y crear un instituto de seguridad de IA para monitorear tanto los beneficios como los riesgos. El informe también sugiere aprender de los recientes trabajos de Australia vulnerables a la interrupción. La futurista Frances Valintine enfatiza la necesidad de una estrategia nacional integral contra la AI, sin advertir sobre las consecuencias a largo plazo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta múltiples puntos de vista sobre el impacto de la IA en el empleo y la gobernanza, incluidas las preocupaciones de los expertos, la opinión pública y las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos.





