Los expertos advierten que el rápido avance de la inteligencia artificial está alimentando el extremismo anti-tecnología, ya que los individuos se preocupan cada vez más por sus impactos sociales. Esta tendencia se observa en diferentes ideologías políticas e incluye incidentes como ataques a compañías tecnológicas e infraestructura. El profesor Yannick Veilleux-Lepage atribuye esto al 'evangelismo de la IA', donde los líderes de la industria promueven la IA como una fuerza inevitable, lo que potencialmente aliena a aquellos que se sienten marginados por el progreso tecnológico. Ejemplos recientes incluyen ataques al CEO de OpenAI, Sam Altman, y amenazas contra centros de datos, destacando las crecientes tensiones entre el desarrollo tecnológico y la percepción pública.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el problema como derivado de la promoción corporativa y académica de la IA ("evangelismo de la IA") en lugar de centrarse en la tecnología en sí misma.






