Dos aviones sobrevolaron el DHL Stadium en Ciudad del Cabo durante un partido de rugby entre los Springboks de Sudáfrica y los All Blacks de Nueva Zelanda, a una distancia de solo diez metros de los espectadores. El evento, organizado por la aerolínea local Airlink, provocó indignación entre los fanáticos que criticaron el peligro y la irresponsabilidad de la acrobacia. Más de 56,000 personas presenciaron el avión Embraer de bajo vuelo antes de que los fuegos artificiales crearan humo rojo y azul. Los datos de seguimiento de vuelos mostraron que un avión pasó a 12,5 metros del techo del estadio. Airlink, que patrocina a los Springboks, declaró que la exhibición fue planificada previamente y aprobada por las autoridades de aviación civil.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa sobre un evento deportivo sin implicaciones políticas, presenta la perspectiva de los organizadores y la reacción del público sin tomar una postura ideológica clara, el foco permanece en el evento en sí mismo en lugar de cualquier tema políticamente cargado.


