El 29 de julio de 2026, una investigadora de Queensland llamada Dr. Merja Joensuu descubrió accidentalmente un nuevo enfoque potencial para tratar virus comunes. Mientras estudiaba las vías neurológicas en niños con paraplejía espástica hereditaria, Joensuu observó una interrupción en una vía utilizada por los virus para comunicarse entre las células. Esto llevó a la conclusión de que interferir con esta vía podría evitar que los virus se replicaran efectivamente. Un equipo multinacional, incluido el profesor Giuseppe Balistreri de la Universidad de Helsinki, identificó un compuesto que inhibe la enzima humana N-mristoiltransferasa 1 (NMT1), que actualmente se está probando como tratamiento contra el cáncer. Las pruebas de laboratorio mostraron que este compuesto redujo significativamente la replicación viral en varios virus, incluido el SARS-CoV-2, el RSV y el virus de la estomatitis vesicular. El medicamento tendría que tomarse antes o poco después de la infección para ser potencialmente efectivo, sirviendo como medida preventiva en entornos de alto riesgo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la investigación científica sin un marco ideológico abierto, se centra en los hallazgos médicos y biológicos, enfatizando el potencial de un nuevo tratamiento sin tomar una postura sobre las implicaciones políticas o las políticas relacionadas con el acceso o la distribución de la atención médica.




