Los EE.UU. y Japón han respaldado conjuntamente al yen por primera vez en más de 30 años, comprando cada uno al menos 50 mil millones de dólares de la moneda japonesa. Este paso fue visto como una reacción a la persistente decadencia del yen, con el ministro de Finanzas de EE.UU., Scott Bessent, dando una indicación directa de la intervención. La medida se llevó a cabo de acuerdo con el gobierno japonés, con el fin de aumentar la demanda del yen e impedir su posterior decadencia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa de forma neutral sobre la intervención conjunta de los Estados Unidos y Japón, sin mostrar preferencias políticas o un orden político claro.


