Un estudio reciente publicado en Science desafía la decisión de la administración Trump de revertir los estándares de emisiones de vehículos al destacar un defecto crítico en su análisis de costo-beneficio. El estudio, dirigido por el economista Kenneth Gillingham y otros nueve investigadores, argumenta que la administración Trump asumió incorrectamente que los consumidores no valoran los ahorros futuros de combustible de vehículos más eficientes. Al ajustar esta suposición, el análisis muestra que revertir los estándares de emisiones resultaría en una pérdida financiera neta en lugar de una ganancia. La investigación señala que los análisis anteriores de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) habían atribuido de manera inconsistente la discrepancia entre el ahorro de combustible actual y futuro al comportamiento del consumidor o a compensaciones ocultas en el diseño del vehículo. Los hallazgos sugieren que la conclusión de la administración Trump, de que revertir los estándares ahorraría a los estadounidenses hasta $ 90 mil millones, se basaba en un razonamiento defectuoso.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un análisis económico detallado de los diferentes enfoques regulatorios bajo dos administraciones estadounidenses con respecto a las normas de emisiones de vehículos.


