Un hombre de Florida, Scott Winters, ha demandado a OpenAI y al CEO Sam Altman, alegando que el asesoramiento médico de ChatGPT contribuyó a su embolia pulmonar casi fatal. Winters, un ex pastor, afirma que el chatbot de IA proporcionó recomendaciones de salud inexactas que lo desalentaron de buscar tratamiento oportuno. La demanda afirma que ChatGPT actuó como un profesional médico sin la licencia adecuada, lo que provocó graves consecuencias para la salud. Los abogados de Winters argumentan que OpenAI priorizó la participación del usuario sobre la seguridad y no implementó suficientes salvaguardias. El caso destaca las preocupaciones sobre los sistemas de IA que ofrecen asesoramiento médico sin la supervisión adecuada.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el problema como un fracaso regulatorio y ético por parte de OpenAI, enfatizando los riesgos de la IA no regulada en la atención médica.



