En Suiza, los bosques sufren de un calor y una sequía extremos, por lo que muchos árboles han muerto. En la región de Uster, se han caído árboles de más de 500 años de antigüedad, ya que estaban amenazados por la caída de los borkenkäfer y los cambios climáticos. El Bundesrat ha destinado más de 70 millones de francos para la adaptación de los bosques al cambio climático.
Lectura del sesgo (Centro): La información se centra en fuentes científicas y oficiales, sin claras opiniones políticas o valoraciones emocionales, no se favorece a ningún partido, sino sólo a los desafíos de la administración forestal y al apoyo financiero del gobierno federal.






