Bélgica ha concedido cinco visas de un día a una delegación talibán para una visita a Bruselas, organizada por la Comisión Europea. El propósito de la visita es negociar el retorno de los solicitantes de asilo afganos. La decisión ha sido controvertida, particularmente debido a las preocupaciones sobre el tratamiento de las mujeres en Afganistán. El Ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, Maxime Prévot, se opuso inicialmente a la invitación, pero no pudo evitarla, alegando que como país anfitrión de las instituciones de la UE, Bélgica no puede rechazar las invitaciones extendidas por esas instituciones a representantes de regímenes que no reconoce. Una evaluación de seguridad concluyó que no había evidencia de que los individuos representaran una amenaza en suelo belga.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación de manera objetiva, incluida tanto la concesión de los visados como las críticas de las organizaciones de derechos humanos, incluye citas del ministro de Asuntos Exteriores explicando su posición y menciona la evaluación de seguridad sin tomar una postura clara sobre si la decisión es correcta o no.



