En un esfuerzo coordinado de deportación que involucró a cuatro países europeos, 36 ciudadanos nigerianos fueron deportados de regreso a Nigeria y Ghana. Según los informes, Alemania dirigió la operación, apoyada por Austria, Luxemburgo y Hungría. Los deportados incluían a 29 nigerianos, cinco ghaneses y un gambiano, que fueron transportados a través de un vuelo chárter. Uno de los nigerianos deportados de Austria tenía una condena previa por delitos relacionados con drogas. El Ministro del Interior de Austria enfatizó el compromiso del gobierno de hacer cumplir las políticas de deportación dirigidas a residentes ilegales y delincuentes, señalando un número récord de expulsiones en la primera mitad del año.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo hace hincapié en la aplicación de las políticas de deportación y cita a un funcionario del gobierno que destaca la eliminación de "residentes ilegales y delincuentes criminales", lo que sugiere un enfoque en un estricto control de la inmigración.

