Un incidente ocurrió el 1 de agosto de 2026, en un sitio turístico en Istria, donde un hombre de 65 años fue observado por un guardia de seguridad filmando a niños desnudos usando binoculares equipados con una cámara oculta. El guardia de seguridad detuvo al individuo hasta que llegó la policía, que más tarde encontró grabaciones de video explícitas durante su investigación. El 2 de agosto, el sospechoso fue acusado formalmente de explotación infantil, abuso sexual y explotación de un menor. Las autoridades instan a los padres a vigilar a sus hijos, especialmente en las playas, y a asegurarse de que usen trajes de baño, mientras piden al público que informe de inmediato a cualquier persona sospechosa que filme a niños.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de un incidente criminal que involucra la filmación ilegal de menores, centrándose en las acciones de las fuerzas del orden y los cargos legales contra el sospechoso.






