Un niño de 11 años en Ontario, Canadá, murió de rabia después de haber estado expuesto a un murciélago durante una visita a una cabaña. Según un informe de la Canadian Medical Association Journal, el niño fue mordido en la cara por un murciélago mientras dormía, aunque no había heridas visibles. Su familia no buscó atención médica inicialmente, y fue hospitalizado 20 días después. A pesar del tratamiento, su condición se deterioró rápidamente, y falleció después de que se retiraron las terapias de mantenimiento de la vida.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa sobre un caso médico relacionado con la rabia, centrándose en las advertencias de salud pública en lugar de en cuestiones políticas.





