Miguel Moreira, un camionero de 56 años de San Sebastián, falleció tras un golpe de calor mientras descargaba su camión cisterna en Burgos durante una intensa ola de calor. La temperatura en la zona alcanzó niveles peligrosos, con registros de hasta 47 °C en el vehículo. Sin embargo, su muerte no fue registrada como consecuencia directa del calor, sino como un desmayo en la vía pública. Su familia sostiene que esto refleja una falta de reconocimiento oficial de las muertes por calor en el ámbito laboral. Según datos oficiales, solo cinco personas murieron en España por calor en el trabajo el año pasado, aunque estudios sugieren que el número real podría ser mucho mayor. Expertos destacan que los trabajadores en condiciones de riesgo, especialmente inmigrantes no registrados, son particularmente vulnerables y sufrirían un infraregistro de casos.
Bias read (Progressive): El artículo destaca la falta de registro oficial de muertes por calor en el trabajo, lo cual puede interpretarse como una crítica a políticas públicas insuficientes. Se menciona la necesidad de reconocer estas muertes como accidentes laborales para garantizar indemnizaciones, lo que implica una visl




