Un ataque masivo de drones ucranianos en Rusia causó al menos ocho muertes y más de 60 heridos en la madrugada del sábado. Los objetivos eran dos centros logísticos de la empresa de comercio electrónico Wildberries, ubicados en Elektrostal y Kotovsk. Las autoridades rusas lo describieron como el peor ataque contra la población civil realizado por Ucrania desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, justificó el ataque afirmando que las instalaciones rusas eran utilizadas para suministrar componentes sancionados a la producción de drones y equipos de navegación. Por su parte, las autoridades rusas lo calificaron como un acto terrorista y mencaron que 28 drones fueron derribados por defensas antiaéreas antes de alcanzar sus objetivos.
Bias read (Progressive): The article frames the attack as a justified military action by Ukraine against Russian infrastructure used for warfare, aligning with pro-Ukrainian narratives. It emphasizes Ukraine’s capability to strike deep into Russia, while downplaying the civilian casualties and labeling the attack as 'terror




