La Nación reporta que en Argentina operan células de reclutamiento que envían mercenarios a combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia. Según fuentes policiales y judiciales, estos grupos han reclutado a al menos 50 argentinos durante los últimos nueve meses, dividiéndolos en tres tandas. Los reclutadores prometen salarios de $3000 y seguros para familias, pero estas promesas son falsas. Los mercenarios solo reciben $600 al llegar a Ucrania y sus pasaportes son retenidos. La expolicía bonaerense Griselda Ortiz, quien participó en el conflicto como mercenaria, se negó a declarar ante un juez y evitó responder preguntas sobre su situación financiera o la ubicación de su pareja, el expolicía Jorge Otero.
Bias read (Center): El artículo presenta hechos objetivos relacionados con actividades ilegales y crímenes, sin tomar partido explícito ni favorecer a ninguna facción política. Mantiene un tono informativo y neutral, basándose en informes de fuentes policiales y judiciales. No hay evidencia de sesgo ideológico en la el





