Presidente Abelardo de la Espriella ha pedido a su canciller Omar Bula y a la embajadora en Estados Unidos María Consuelo Araújo apoyar al excoronel Luis Alfonso Plazas Vega durante un juicio en Miami sobre acusaciones de tortura y ejecución extrajudicial cometidas en 1985 durante la toma del Palacio de Justicia. La Corte Suprema de Justicia había absuelto a Plazas Vega tras una larga persecución judicial. El presidente destacó que 'es deber del Estado' acompañar a quienes sirvieron a la patria, sugiriendo que el caso refleja un litigio estratégico contra veteranos militares. Las hijas del magistrado Carlos Horacio Urán, quien falleció durante la toma del Palacio de Justicia, han presentado la demanda en EE.UU., afirmando que Plazas Vega tuvo un rol central en la operación que resultó en la muerte de Urán.
Bias read (Progressive): The article frames the case against Colonel Plazas Vega as a strategic legal battle orchestrated by those who seek to harm institutions, implying that the military veterans are being unfairly targeted. The president's emphasis on state responsibility to support former soldiers aligns with leftist or



