Guillermo Gauna-Vivas, un ingeniero de 32 años, comenzó su carrera como desarrollador de juguetes tecnológicos, pero cambió de rumbo tras descubrir la necesidad de prótesis en Kenia durante un voluntariado. Conocido por su pasión por la ingeniería desde niño, diseñó una prótesis de brazo usando una impresora 3D y fundó la ONG Ayúdame3D en 2017. La organización entrega prótesis y dispositivos técnicos gratuitamente, enfrentando desafíos para mantener su sostenibilidad económica. Hoy, Ayúdame3D emplea a doce personas, incluyendo ingenieros biomédicos, y ha diversificado sus actividades hacia educación y team building.
Bias read (Center): The article focuses on a personal and professional journey of an individual who transitioned from toy development to creating affordable prosthetics in Africa. While the issue of accessibility to medical devices in developing countries has political implications, the article does not take a partisan


